Secundino Urbina un ejemplo de educador en la UNEFM
5 Diciembre día del educador universitario


Fecha: 2017-12-05
Fotos: Cortesia

Cada 5 de diciembre se celebra el “Día del Educador Universitario” y uno de los mejores insignes como docente y educador siempre fue el doctor Secundino Urbina. A solicitud formulada por el decanato de extensión del Área Ciencias de la Salud de la Universidad Francisco de Miranda, en estas cuartillas siguientes resaltaremos un resumen sobre conceptos de la educación y sobre este ilustre educador como ejemplo en la UNEFM, para su publicación en nuestra revista universitaria, agradeciendo el apoyo y colaboración para este trabajo a la señora Isabel de Urbina su adorable esposa.

Concepto de Educación. Educación, dice el diccionario Salvat sería la acción y el efecto de educar. Según el mismo diccionario Educar proviene del latín educare y significa: “dirigir, encaminar, enseñar, desarrollar, perfeccionar facultades intelectuales y morales de una persona.

El doctor Secundino Urbina refería que toda educación tiene un compromiso: los educandos deben salir del proceso con algo que saben hacer bien y algo que puedan hacer bien. En su trabajo Educación Sanitaria (1.993) refiere que “El profesor, el maestro, el educador, ha sido conceptualizado como alguien al que siempre frecuentamos con provecho, y la educación el proceso mediante el cual se busca en común la verdad plena de la humanidad”.

Para toda educación el compromiso es el diálogo por la vida. La educación verdadera no puede hacerse sino en diálogo continuo, crítico, gozoso, emocionalmente inteligente, alegre, comunicativo, porque toda verdad humana es una verdad dialogada, fructífera, individual y colectiva. Mostradas estas cualidades ante el estudiante, este frecuentará con provecho, ahora sí, a su profesor y del encuentro emocionalmente dialogado saldrá óptima la tarea educativa compartida.

El rol tradicional del educador centrado en la transmisión de conocimientos está cambiando, pasando de la enseñanza solo instructiva al desarrollo integral de la persona. Estos preceptos conceptuales sobre la educación los manejaba muy bien el doctor Secundino Urbina. Fue un educador que se dedico a este ejercicio comunicativo durante toda su vida, aún después de haber sido jubilado.

Nacido en el año 1.935 en el Estado Miranda, Secundino, como cariñosamente lo llamábamos, vivió 82 años (larga vida). Estudio medicina en la Universidad de Valladolid-España, haciendo luego su revalida en Venezuela en la Universidad del Zulia. Trabajo como médico rural en Curimagua, Dabajuro y pueblos circunvecinos a este (Mene de Mauroa, Urumaco, Borojo). En Dabajuro creó la Escuela Auxiliar de Enfermería. En el Zulia estudio el Curso Medio de Salud Pública y en Caracas estudio el postgrado de Salud Publica mención Epidemiología. En el año 1.979 se viene a Coro a colaborar con el diseño y creación del Programa de Medicina en la UNEFM, impartiendo la primera clase de Trabajo Comunitario y desde ese entonces su aporte como personal de esta casa de estudios en la educación, la investigación y extensión-producción universitaria en Ciencias de la Salud. Fue autor de una gran variedad de libros textos referidos a la salud de los cuales 14 tengo en mis manos obsequiados por él: la epidemiologia, Miranda, Educación Sanitaria, Gerontología, la UNEFM y su fundación. No solo escribía temas de salud sino de otros temas de la vida en general.

Secundino Urbina escribía textos referidos a vida y obra de Simón Rodríguez; fue un discípulo abnegado de esta grande inteligencia de América Latina. En la solapa del libro Simón Rodríguez Ser extraordinario escrito por el doctor Urbina resalto el siguiente párrafo del maestro de Simón Bolívar: “Escribamos para nuestros hijos: pensemos en su suerte social; dejémosles luces en lugar de caudales; la ignorancia es más de temer que la pobreza; el único medio de que nuestros descendientes no nos olviden, es legarles libros donde se hallen consignadas las verdades descubiertas por nosotros”. Así era el espíritu Rodriguiano del doctor Urbina.

Secundino también fue un destacado escritor de la vida y obra del Generalísimo Francisco de Miranda, y de quien nuestra universidad lleva su nombre. De su libro “Miranda para los muchachos del subdesarrollo” el doctor Secundino educador escribió: “Miranda no es una receta, un paradigma, una nueva sujeción dogmática. No, Miranda es una propuesta apasionada de acción para transformarnos nosotros mismos, para salir del subdesarrollo de cualquier apellido… Vayamos con él hacia nuestra libertad y la de todos”. Así era la filosofía Mirandina de Secundino.

El doctor Urbina fue un escritor semanal de artículos de prensa local, un defensor de los valores de la humanidad, fue crítico de la medicina asistencialista y de una medicina imperfecta, fue defensor de la educación sanitaria y atención primaria de la salud, fue un crítico de la maldad del hombre y la mediocridad. Escribió un libro de ediciones El cayapo sobre “Eugenia. Manual para Gerontólogos y Gerontes Corianos” en el que refería que: “El mundo no puede ser solo un chinchorro para el anciano, o un oscuro rincón, no. El mundo tiene que ser un gimnasio para el anciano… Mantenerlo sano y en crecimiento hasta sus últimos minutos es misión de la Gerontología”.

Felicidades a todos los educadores universitarios en este 5 de diciembre día del Educador. El gesto y compromiso de diálogo continuo en la comunicación para formar profesionales, críticos, gozosos en la búsqueda dialogada de la verdad, siempre es tarea de todos. Se trata de un desafío para valorar la educación y darle su justo valor por la dignidad y el convivir humano. Terminamos con Edgar Morín cuando dice, “el descubrimiento de que la verdad no es inalterable sino frágil, junto a la actitud del escéptico, es uno de los más grandes, de los más bellos, de los más emocionantes del espíritu humano.”Felicidades a todos.